Todos los inviernos la calefacción se lleva un grueso importante del presupuesto de las familias, incluso en las zonas menos frías. Por eso mismo es muy importante ahora que ha llegado la época de frío es saber cómo realizar un uso eficiente de la misma. Y es que no podemos evitar, sin duda alguna, que se aumente el consumo de calefacción en estas fechas, ya que obviamente hace frío y la calefacción es necesaria; no obstante, lo que sí que se puede conseguir es evitar utilizar más energía de la necesaria.

¿Cuáles son las compañías de luz y gas más baratas?

Existen muchas compañías de luz y gas en España pero no todas ofrecen los mismos precios para la energía. Por eso mismo hay que saber con qué compañías de luz y gas vas a pagar menos por la energía. Para ello es recomendable utilizar un comparador de tarifas, una herramienta online que te filtra las ofertas que mejor se adapten a tu caso particular.

Ahora bien has de tener en cuenta que si necesitas dar de alta el gas y la luz tu primera factura de la calefacción ya que dar de alta el gas tiene un precio, así como el alta de la electricidad, por lo que la primera factura va a venir más alta de lo habitual.

¿Qué hacer para hacer un uso efectivo de la calefacción?

 

No solo es importante tener unos buenos precios contratados sino igualmente hacer un buen uso de la calefacción para pagar menos sin pasar frío:

  • Lo primero de todo es asegurar que hay un correcto aislamiento térmico en ventanas y muros exteriores. Especialmente importante es que las ventanas consigan la rotura del puente térmico bien porque sean de PVC o aluminio o porque cuenten con un doble aislamiento. Para más información sobre cómo conseguir el aislamiento térmico, no te pierdas este artículo.
  • Uno de los errores más comunes a la hora de poner la calefacción es dejar encendido el radiador en zonas en las que no hay nadie. Es preferible dejar la calefacción apagada en aquellas estancias vacías porque esa energía se va a perder.
  • Subir un grado de más la calefacción no va a suponer un gran cambio de temperatura pero sí que cambia bastante en el precio de la factura. En este sentido, conviene poner la calefacción a la temperatura más recomendada, 21 º C y no más si no quieres que suban las facturas.
  • No dejes las ventanas abiertas como tampoco las puertas cuando la calefacción esté puesta ya que de esta forma se pierde energía.

 

¿Y que pasa cuando tienes calefacción central?

Por supuesto, si tienes una calefacción central todo este esfuerzo por ser eficiente podría ser en vano si tus convecinos no realizan el mismo esfuerzo. Ahora bien, actualmente es posible instalar en tu comunidad de vecinos un dispositivo que te permita conocer el consumo efectivo de energía que se ha hecho en cada vivienda, de manera que así solo pagas lo que realmente te corresponde; de hecho, en muchos caso se produce un ahorro en las facturas de hasta el 30%.